Vida y Estilo

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Nanas y empatía

Posteado a las 11 de Mayo de 2012 - 12:51 13 comentarios
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           Estando en Buenos Aires conocí a un hombre de cierta edad, nieto de una de las familias más aristocráticas de la Argentina; se ofreció a llevarme en su automóvil hasta Las Heras. En el camino se desvió para mostrarme el palacio que fuera su casa de infancia. No hay en Santiago nada parecido a las mansiones de la avenida Libertadores, a los cuadros de los impresionistas que compraban en Europa, al lujo y el boato de la aristocracia argentina, a las incalculables haciendas que fueron rematando producto del ocio y el juego, la buena vida y el alcohol.

El hombre me contó que actualmente pertenece a un club de varones, ex aristócratas, que juegan golf, beben whisky y leen noticias económicas. Un amigo suyo vino a un club de Santiago de Chile donde también juegan golf, beben whisky y leen noticias económicas. “En nuestro club, me contó el hombre, conocemos a todos los empleados y no sé… ellos sirven y uno les agradece lo que hacen, con los que llevan muchos años hay una relación más familiar, no sé… son gente que hace su trabajo y con la que uno se relaciona”, contó el hombre respecto al club de Buenos Aires. 

Cuando su amigo vino al club de Santiago no ocurrió lo mismo. “Quedó impresionado”, me dijo el hombre. Impresionado de cómo los millonarios chilenos trataban a los empleados del club. “Como si fueran esclavos”, agregó. Le conté entonces que en algunos de esos clubes habían prohibido a las asesoras del hogar acercarse a las piscinas o estar allí sin delantal, que incluso en algunos country (como en Argentina llaman a los condominios) les prohibían caminar por las calles. El hombre, sorprendido, me preguntó: “Pero, ¿qué le pasa a los chilenos?

No supe qué decirle.

            En ese momento aún no habían censurado el reportaje del programa “Contacto” sobre las ‘nanas’, no había renunciado Patricio Ovando, director de Prensa, y Pilar Rodríguez, editora general de Reportajes. Según un diario, “ayer el reportaje estaba listo. Duraba de 25 minutos. A las nueve de la noche se comunicó que el señor (René) Cortázar había decidido pararlo, acortarlo, reducido a seis minutos lo que significó una molestia generalizada y terminó con la renuncia de Pilar Rodríguez y Patricio Ovando”.

            El escritor Pablo Simonetti agregó: ““No tengo certeza de eso pero me imagino que Cortázar y el directorio de Canal 13 recibió muchas presiones, al punto de haber censurado la segunda parte del programa… Los poderosos se sintieron atacados por el reportaje, y pudieron apuntar al mensajero, decir ‘mire, usted está haciendo esto’. Entonces, como que toda la furia conservadora encontró un chivo expiatorio. Era una muy buena idea, un punto valioso de querer poner en el tapete, el clasismo que existe en nuestro país, pero creo que habría que darle otra vuelta para no dejarle escape a esta gente”.

            Le pregunto a un amigo sociólogo por qué la clase dirigente, sea cual sea su color político (René Cortazar es Demócrata Cristiano y fue Ministro del gobierno de la Concertación), es tan clasista. Me contesta algo curioso: “La clase alta chilena no tiene empatía”. Busco en el diccionario: “Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro”. Mi amigo tiene razón: Bastaría abrir los ojos para constatar que las empleadas domésticas son un ser humano igual a todos y percibir el horror que sienten al ser maltratadas, humilladas y discriminadas.  Ponerse en su lugar no es difícil, no requiere más de cinco minutos, diez, ¿veinte? No requiere un instrumento ni una técnica. No cuesta dinero.

Si lo que dice Simonetti es verdad y el canal 13, propiedad de la familia Luksic, recibió llamadas telefónicas de  importantes y respetables hombres y mujeres de clase alta para quejarse, quiere decir que la manera como tratan a las empleadas domésticas les avergüenza. Pero en vez de dejar de hacerlo, prefieren llamar al Canal para, haciendo valer sus privilegios, se censure el programa. No solo maltratan a las empleadas domésticas, también a los periodistas que se ven obligados, por dignidad, a renunciar al trabajo del que viven ellos y sus familias. Si tuvieran empatía, se habrían puesto en el lugar de los periodistas que sus llamadas vulneraron, pero no.

Curiosamente, buena parte de la clase alta chilena es católica. Hace un año o dos leí una entrevista a un aristócrata chileno conservador. Le preguntaron si era un católico practicante de misa diaria y él contó que tenía tantos defectos que si no iba a misa sería mucho peor. Sin comentarios.

 

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Comentarios

13 comentarios Comentario
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  1. Ale Posteado: 14 de Mayo de 2012 a las 15:45

    Me da la impresion que el reportaje fue muy populista, creado para ganar puntitios al noticiero, todos sabemos que Chile es un pais discriminatorio, aun que existan leyes que lo prohiban, esto va a seguir existiendo porque lamentablemente es parte de nuestra cultura, solo dependerá de nosotros como queremos tratar y ser tratados por el resto de la sociedad.

  2. Fernando Posteado: 14 de Mayo de 2012 a las 15:05

    Fabian debe aprender a leer antes de comentar. No digo que sea mi forma de pensar , lo que escribo es que es ridiculo el montaje y no resiste análisis disfrazar a alguien para que con una caricatura se exponga de esa manera. No se si viste el reportaje , pero por ejemplo una señora mas que representar a la institución le hablaba de igual a igual , como un consejo de persona a persona , eso es discriminación o ayuda?
    No es que esté bien la sociedad así como está. Pensar en llegar a la igualdad muy bien , pero eso no se da solo .. proponga cada uno que mejora puede hacer. De solo criticar no se avanza … ni de esperar que otros solucionen los problemas tampoco.
    PD : De chico cuando yo iba al colegio siempre me devolvía a casa con un compañero ya que su mamá era mi nana … y mi nana actual.. parte de la familia

  3. Silvi Posteado: 14 de Mayo de 2012 a las 14:18

    Sí, lo de canal 13 no tenía sentido. Ridículo!!!
    Como va una nana a matricular a su hijo en un colegio caro si no tiene dinero para eso????!!! Y si lo tuviera no sería nana. Obvio!!!!
    Como se les ocurre!!!!

  4. Gloria Posteado: 14 de Mayo de 2012 a las 14:18

    Esas discriminaciones “ridículas” no se dan en provincia.
    El problema de Santiago es que hay mucho “new rich”porque la gente que se ha educado y tiene mucho dinero no es así.Además la educación antigua venía aparejada de una base moral religiosa,la que ahora la quieren destruir con los contínuos ataques a la Iglesia

  5. Gianina Posteado: 14 de Mayo de 2012 a las 13:06

    Intrin, bastante autoreferente tu comentario e imperialista decir que debemos aprender de los españoles, cuando ustedes se burlan de los sudamericanos que viven en España tratándolos de Panchitos.

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